
El cuero crudo afrutado que redefinió la categoría. Arranca con un golpe de frambuesa y azafrán sobre tomillo y jazmín, y enseguida aparece ese cuero intenso, casi animal, con gamuza y un costado que muchos describen como "petróleo". El olíbano y el ámbar lo sostienen. Es áspero y lujoso a la vez — un cuero que no pide perdón. De los que marcan presencia apenas entrás a un lugar.
Cómo evoluciona
La frambuesa y el azafrán abren brillantes, el cuero domina enseguida, drydown amaderado-ambarino con la fruta de fondo. Mantiene intensidad buena parte del recorrido.
- frambuesa
- azafrán
- tomillo
- jazmín
- cuero
- gamuza
- olíbano
- ámbar
La historia detrás
Tras su lanzamiento en 2007, casi todos los cueros del mercado o imitaron ese estándar o esquivaron deliberadamente su firma de frambuesa-petróleo. Su construcción tiene historia: en Firmenich, Harry Fremont venía trabajando hacía años un acorde de cuero basado en isobutil quinoleína; Karyn Khoury, directora creativa de Tom Ford, decidió que no alcanzaba para hacerlo distintivo y mandó combinarlo con un acorde de frambuesa de otro perfumista de la casa, Jacques Cavallier. Esa adición simple —pero audaz, porque implica decirles a dos perfumistas que fusionen su trabajo— es lo que lo volvió a la vez divino y bombástico.
Ideal para



Otoño-invierno, noche, ocasión. Unisex con presencia fuerte. No es casual.

